Los efectos de dejar de ser persona para ser un número: Carta de una Maestra Interina.

Cuando me llegó este caso,  me senté a través de la pantalla del pc ante una persona desmotivada, dolida, melancólica… no presentaba graves problemas pero sí enormes frustraciones, y curiosamente, como en tantas otras sesiones: me encontré con una maestra.

Tras su caminar, paso a paso, de forma firme, fue hallando sus recursos , encontrando sus respuestas y enamorándose al fin de si misma.

Ello implicó decisiones importantes, renuncias de gran calibre y cambios en su forma de ser, sentir y vivir. Todo lo que la ha llevado a vivir de forma plena y consciente uno de sus mayores anhelos, siendo coherente y consecuente con sus circunstancias, pero con la determinación que hemos de tener cuando se trata de algo tan valioso como NUESTROS SUEÑOS.

Tras meses de indecisión, de balances, de pros y contras, ha tenido la valentía de vivir su propia ilusión, y … una vez logrado esto , de una forma inesperada ve truncada su propia decisión.

Nos piden que seamos fuertes, nos bombardean con que hemos de estar formados, ser decisivos, tener éxito, saber idiomas… que no nos acomodemos, que seamos felices… pero ¿realmente ALGUIEN nos lo pone fácil?

De nuevo las dudas, el autocastigo y la autocrítica, y con todo ello, claro: la angustia; el «me equivoqué».

Estamos en un mundo que nos mueve hacia estos sentimientos por nosotros mismos, por eso  hoy quiero dar voz a las letras de una gran mujer luchadora, trabajadora, y enamorada de su profesión, con el único objetivo de hacer ver cómo la sociedad en la que vivimos, la indefensión aprendida comunitaria, la incertidumbre… están haciendo tambalearse los cimientos psicológicos de muchos de nosotros; y cómo, a pesar de ello sigue existiendo la posibilidad de crecer, de confiar y de sentir nuestras propias vidas, a pesar de que en muchos casos haya que pasar una fase de lucha encarnizada contra las reglas que alguna vez se establecieron dentro de uno mismo. 

 

Mujer-escribiendo

 

CARTA DE UNA INTERINA

No voy a empezar presentándome pues, hace tiempo entendí que, para la Consejería de Educación no es importante quien soy: una interina más, un número en una bolsa de trabajo. Ser un número me lleva a pensar que no debo tener aspiraciones, deseos, sentimientos...¡Vaya! ser un número no me permite soñar y crecer. Da igual, no soy una persona.

Hace poco se publicó la noticia de otras posibles oposiciones de primaria en la Región de Murcia, donde yo trabajo. Dice la Señora Consejera de Educación que no quiere que se produzca  el famoso “efecto llamada” , el cual llevamos advirtiendo todos los interinos y sindicatos desde hace ya tiempo. Ahora que la Consejera lo ha decidido, ahora es importante.

Su solución a ese problema es martirizar otro año seguido con oposiciones extraordinarias de primaria y así coincidir con las de otras comunidades. Y suelta semejante bomba a principios de octubre, con el curso empezado, con muchísimos interinos con máster y carreras en proceso y ya pagados.

¡¡¡¡¡¡Y en mi caso hablo de una excedencia de un año para aprender un inglés REALen Reino Unido!!!!!

Sí, señora Consejera, los maestros nos formamos y lo solemos hacer en nuestro año libre de oposiciones. Nos gusta hacer bien nuestro trabajo y creemos en una educación de calidad.

Una vez tomada la decisión de llevarlo a cabo, tras afrontar mis dudas, mis inseguridades y enfrentarme al miedo a fracasar, una vez barajadas todas las opciones antes de tomar la decisión, afrontando que durante un año renuncio a mi sueldo para poder crecer como maestra y devolverle a mi país todo lo aprendido en el extranjero, aprovechando el «año sin convocatoria»: PLANTAN UNA EXTRAORDINARIA EN EL AÑO INTERMEDIO Y LA ANUNCIAN EN PLENO MES DE OCTUBRE,  PARA JUNIO

¡Qué bien viven los maestros! La frase estrella de los no docentes.  Estoy cansada de esta frase por muchas razones.

  • Estoy cansada  de que sólo se tenga en cuenta las vacaciones que tenemos pero no la incertidumbre que vivimos cada año. Siempre agobiados por dónde trabajaremos, cuándo, durante cuánto tiempo, dónde alquilaremos este año el piso, los kilómetros al día que haremos para llegar a nuestro puesto de trabajo (posiblemente  hasta más de 100 Kilómetros al día) y sin olvidar a qué ley nos tendremos que adaptar.
  • Estoy cansada de que gente que no entiende de educación sea la que tome decisiones sobre ella. Gente que no ha opositado en su vida diga cuando serán las nuestras. ¿Saben quienes toman estas decisiones lo que implica un año de oposición? Yo se lo explico: Supone no ver a tu familia y amigos en mucho tiempo. Volver del trabajo para comer y ponerte delante de unos apuntes con un temario desfasado, o como me dijo una amiga:  perderse el primer año de vida de su hijo. También implica llantos, momentos de baja autoestima, incertidumbre, nervios…Lo más lamentable es ir sabiendo que ni con un 8 te sacarás la plaza, pero claro, no te puedes permitir bajar en la bolsa. Por lo que te presentas nuevamente. Si tienes suerte punto extra, sino año tirado a la basura. Y así una y otra vez. Yo ya llevo muchos años sin poder disfrutar de tantas cosas… 

    Ya sé que hay mucha gente nueva que quiere tener la oportunidad de entrar en la bolsa, pero a esas personas tengo algo que decirles: Yo he estado en vuestro lugar. He vivido lo que es sacar dos veces un 8 y, no sólo no conseguí la plaza, sino que ni me llamaron de la bolsa.   Por eso siempre preferí no tener oposiciones a tener una mala convocatoria. Ver como tu tiempo y esperanzas se esfuman es más duro que no hacer oposiciones un año.

  • Estoy cansada de un sistema de oposición tan injusto, en el que se decide si eres buen maestro por una nota en un examen. Un examen subjetivo y eliminatorio. Da igual si eres bueno en tu trabajo, si te encanta trabajar con niños, si te desvives por ellos o si eres buen compañero. Al finalizar el curso volverás a ocupar el mismo lugar en la bolsa. 

    Cada dos años (aunque en esta ocasión nos dan la sorpresa al año) tenemos  que presentarnos a unas oposiciones para mantenernos «bien» en la bolsa. Creo que con tres oposiciones aprobadas con media de notable me merezco estar trabajando y saber que cada año lo haré. No saqué plaza por convocatorias lamentables en las que además,  hace falta un baremo basado en:  «¿Puedes invertir en un máster que no te interesa los más mínimo?, un puntito más que tienes.»  Por cierto, todo un negocio los máster ahora…¿casualidad?.

  • Estoy cansada de la hipocresía. ¿Posees el certificado B2?, puedes dar clase en centros bilingües. Pero, ¿realmente sabes inglés? ¿o tenías dinero para pagarte una buena academia enfocada a un examen?, eso a la Consejería, también le da igual. No es culpa del que consigue el título, ya que todos hacemos lo imposible para poder conseguir el mejor puesto de trabajo. Si eso implica sacarse el B2, pues se hace.
  • Estoy cansada de que nos pongan plazos para todo y ellos no tengan fechas para nada. La excedencia se debe notificar a finales de junio pero la Consejera puede decidir sobre nuestras oposiciones cuando a ella le apetezca. No trabajar un año implica no conseguir puntos por año trabajado y eso,  a su vez , bajar en la bolsa de trabajo en la próxima rebaremación, la cual puede adelantarse un año. Con este dato no contaba en junio. ¡Plazos para todos, gracias!.
  • Estoy cansada de ser un número. Soy una persona con facturas, responsabilidades, vida y lo más importante, con ganas de tener una estabilidad que nunca llega por el mal sistema planteado.

En la escuela tratamos a los niños como lo que son, personas únicas y necesarias. Solo así podemos conseguir que crezcan sintiendo que son grandes y puedan lograr, por ellos mismos, todo lo que se propongan. Y yo os pregunto, ¿por qué no hacéis los mismo con los maestros?, al fin y al cabo somos los que enseñamos a los que serán el futuro de nuestra sociedad. Yo no me siento para nada  “Única” trabajando en la  Escuela Pública. Lo que si me siento es muy necesaria, los maestros interinos somos MUY NECESARIOS. Es hora de que os deis cuenta. Es difícil creer en la Enseñanza Pública y que quienes deben defenderla la estén destruyendo.

No deberíais jugar así con  la vocación por la enseñanza de tantos maestros.

Firmado:Un “número” más.

 

 

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Sabemos que se puede, sabemos que es cuestión de intención, sabemos que hay que conectar con los recursos y continuar avanzando, pero … también sabemos que es difícil.

Desde Cristina Muñoz Positivate ®: Psicoterapeuta homologada Sanitaria, Coach Ejecutivo y Personal y  Trainer experimentada en Potenciación de Recursos Personales, existen muchas formas de acompañarte a que construyas la salida, TU SALIDA.