Terapia Familiar

 

Vivimos en un mundo en constante cambio, cada uno de nosotr@s de por sí, está en permanente y constante evolución.Somos dinámicos, no hay un sólo minuto en el que verdaderamente estemos en el mismo sitio; es parte de la esencia de estar viv@s: el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, el de la Tierra sobre sí misma, el de la Luna alrededor de la Tierra…

Si cada un@ de nosotr@s evoluciona, crece, y “metamorfosea” a su manera, con sus herramientas, frente a sus propios procesos, sus propias decisiones, su propio mundo interno infinito; al pertenecer a un núcleo familiar, éste también se verá afectado por cada uno de los pasos, rápidos o lentos, con acuerdos o en desacuerdo que vayamos experimentando.

En ocasiones el funcionamiento de la familia como sistema propio tiene dificultades, o atraviesa por situaciones problemáticas. En otras, pueden existir problemas individuales en algún miembro de la familia que puede estar desequilibrando la dinámica familiar, o puede existir un entramado de relaciones complejas entre los distintos miembros de la familia.

Problemas que pueden requerir una terapia de familia pueden ser los siguientes:

  • Problemas en la relación padres-hij@s
  • Problemas de dinámica familiar
  • Pérdida de un familiar

Es por ello que la familia requiere una mirada amplia, en la que trabajemos los vínculos internos que existen entre sus miembros; las dificultades asociadas al propio paso del tiempo y su inercia, así como las diferencias interpersonales o las emociones que subyacen a las relaciones que se establecen entre las propias personas que la componen: la influencia entre l@s herman@s, la relación padres-hij@s, la comunicación entre los miembros de la pareja, el tipo de pareja…

Éstas serán las claves para el conocimiento y el restablecimiento de vínculos saludables dentro de un entorno familiar.

Cuando mejoramos la salud de la familia, mejoramos así, la salud de sus miembros.